Calcuta (Kolkata), capital del estado de Bengala Occidental, cuenta con una población de más de 15 millones de habitantes, siendo una de las ciudades con mayor densidad de población dentro de India. Muchas de estas personas habitan en grandes suburbios situados cerca de los asentamientos industriales. Nuestra labor se desarrolla en uno de estos suburbios, o barrios marginales, llamado Pilkhana, más conocido como “la ciudad de la alegría”, situado en Howrah, distrito industrial de Calcuta.

Pilkhana es uno de los barrios marginales (slums) más extensos de Calcuta, con una población estimada de 400.000 habitantes.  Viven en condiciones de extrema pobreza: aglomeraciones de infraviviendas, carencia de infraestructuras básicas, de servicios urbanos y equipamientos sociales.

Muchos de los habitantes de esta zona son inmigrantes de zonas rurales del mismo estado de Bengala Occidental y del estado vecino de Bihar, que acuden a la ciudad en busca de trabajo. Son familias numerosas, en las que convive la familia extensa. De esta forma, afrontan las dificultades de una situación socioeconómica precaria y cubren las necesidades de sus miembros. Los ingresos con los que cuentan las familias son escasos e inestables, procedentes de la economía informal, situándolos bajo el umbral de la pobreza.

En materia de salud, a las duras condiciones de vida, se suma una sanidad pública con recursos insuficientes para la gran densidad de población. Encontramos además un alto índice de analfabetismo, entre las madres y los padres, que incide en las pautas de crianza y en el desarrollo de niñas y niños. Por otra parte, la educación pública no es gratuita, lo que dificulta el acceso a la escuela.

En este contexto, trabajamos en colaboración con la ONG india Seva Sangh Samiti (en bengalí significa “Comité de Ayuda Mutua”), con más de 50 años de experiencia en este barrio. Más de la mitad del equipo local son habitantes del mismo barrio de Pilkhana, motor y protagonistas del desarrollo de su comunidad, junto con profesionales locales que aportan su conocimiento y experiencia.

Nuestro programa de cooperación para el desarrollo trata de promover oportunidades de desarrollo, personal y comunitario, y en estos momentos, proporcionar apoyo a las personas que están enfrentando esta pandemia en una situación de mayor vulnerabilidad, exclusión y pobreza.